miércoles, 22 de agosto de 2012

Vuelta de vacaciones y flotadores

El verano ha llegado a su fin y muchos hemos incumplido los buenos propósitos del inicio: voy a cuidar mis comidas, voy a hacer deporte, voy a seguir unas pautas saludables... Pero ya sabemos que el sol, la playa, los chiringuitos, las cervecitas, el buen ambiente, el relax nos llevan a bajar la guardia y muchas veces volvemos de vacaciones con algo más de peso. Para empezar el nuevo curso con ganas podemos hacer unos días de dieta para abandonar de definitivamente el flotador que hemos traído de vuelta.

Y entonces, ¿qué pautas seguir?

De entrada hay que dejar claro que el adelgazamiento se consigue con un balance negativo en calorías, es decir tenemos que quemar más calorías de las que introducimos. Esto se obtiene de dos maneras: disminuyendo la ingesta de calorías y aumentando la capacidad del cuerpo de "quemar" calorías a través de la actividad física. En resumen, comer menos y mejor y hacer deporte.

Una dieta debe de ser organizada, no basta con decir "me cuido", hay que fijar unos objetivos y perseguirlos durante el tiempo necesario. Lo primero entonces es determinar, dentro de un marco razonable, cuanto queremos bajar. Si hay un sobrepeso es fácil, basta calcular cuanto habría que bajar hasta un peso normal, se puede hacer de diferentes formas, quizás la más sencilla sea calcular el IMC, Índice de Masa Corporal, y calcular cuanto kilos nos separan de la normalidad que es 24,90 de IMC. En caso de ausencia de sobrepeso, la dieta nos es necesaria desde un punto de vista sanitario, pero aun así puede caber dentro de un rango de peso incluido en un IMC normal, me explico: si tengo un IMC de 23,90 y quiero bajar hasta 22,90 sigo estando dentro del rango de peso normal entonces puedo hacer dieta y bajar algunos kilitos sin que mi salud se resienta.