lunes, 2 de julio de 2012

Cuidados del pelo en verano

En verano el cabello está expuesto a factores de extrés añadidos que dañan su estructura empeorando su aspecto y debilitándolo. El cabello humano está formado por una fibra de queratina y constituido por una raíz y un tallo. Cada uno de los pelos tiene una raíz ubicada en un folículo piloso y en un tallo por encima de la superficie de la epidermis. La zona de la raíz o papila está compuesta de tejido conjuntivo y vasos sanguíneos, que proporcionan al pelo las sustancias necesarias para su crecimiento. En esta zona se encuentran las  glándulas sebáceas, abundantes en el cuero cabelludo. Factores como el sol, la sal del mar, el cloro de las piscinas, la sudoración, el uso diario de champús y productos de cuidado agresivos puede causar un deterioro del cabello y de su aspecto.

Las tres caractéristicas básicas del cabello son elasticidad, resistencia y porosidad. La elasticidad es una propiedad del pelo que le permite estirarse y volver a su forma natural sin romperse y se ve dañada por tintes, decoloraciones y permanentes. La resistencia del cabello se debe a que las células cuticulares están unidas entre sí con una sustancia química compleja que actúa como cemento y las mantiene también unidas al córtex, el pelo resiste a la rotura, al calor y a cambios de pH. La porosidad es la capacidad que tiene el cabello de absorber líquidos. Otros caracteres del cabello son su color y su grosor.
El sol, el cloro de las piscinas, la sal provocan alteraciones de las características del pelo, mermando su cualidades y provocando pérdida de color, fragilidad y sequedad. El pelo se carga de electricidad estática, se rompe con facilidad, se decolora y aparecen puntas dobles y quemadas.
Para evitarlo es necesario extremar los cuidados de la melena, antes de todo en el momento de la exposición al sol  en la playa o en la piscina.
Tres tipos de producto son fundamentales en la protección de la melena en verano: el protector solar capilar, el champú y la mascarilla o bálsamo reparador.
Hay productos de protección solar específicos para pelo que se encuentran en las parafarmacias. Pueden encontrarse en forma de gel, crema, spray o aceites, importante es que tengan un factor de protección solar adecuado para el tipo de exposición. Hay que aplicar antes de exponerse al sol y repetir la aplicación cada dos horas. Después de la playa hay que proceder al lavado del pelo con un champú adecuado, eligiendo un producto específico para el salitre o un champú neutro que no agreda el cabello, hay champús de uso frecuente que se pueden utilizar sin dañar el pelo que les pueden indicar los empleados de su parfarmacia de confianza. Y después del champú en verano es muy importante el uso de una mascarilla capilar reparadora y reestructurante. La mascarilla debe de tener propiedades nutritivas y reconstituyentes de la emulsión epicutánea (el film de grasa que protege el pelo).
Según el tipo de pelo (normal, seco o graso) y su exposición (diaria, cada dos o tres días, semanal) varían las características de estos tres productos. Por ejemplo un pelo seco y teñido necesitará un protector con filtro solar más bien alto, un champú neutro o para pelo seco y una mascarilla nutritiva. Un pelo graso necesitará un protector solar con textura seca, un champú neutro o seboregulador y un bálsamo calmante y reparador. Una persona que va mucho a la piscina deberá de utliizar un champú que proteja el color del pelo y una mascarilla que devuelva elasticidad y brillo al pelo. En la parafarmacia existen complejos de vitaminas y aminoácidos o complementos alimenticios como la levadura de cerveza que se pueden utilizar para completar el tratamiento del pelo en verano y llegar a septiembre con una melena sana y brillante.


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